CONTACTO

tecnologiamaritima2000@gmail.com

martes, 6 de agosto de 2013

El legendario crucero Canarias (C-21)

El legendario Crucero Canarias fue el buque más decisivo de todos los buques que tuvo la Armada Española en la historia reciente, su potencia de fuego y velocidad lo convertían en una máquina formidable, invencible frente a cualquier otro buque enemigo existente en España, solo temía a los torpedos, porque su escasa protección lo hacía vulnerable. Fue buque insignia desde el primer al último día que estuvo en activo, y fue el último crucero tipo Washington en darse de baja, posteriormente se quiso convertir en un buque museo, pero no se salvó y cayó victima del soplete igual que los demás.

El Canarías entrando por última vez en El Ferrol, pasando majestuosamente frente al Castillo de San Felipe.
El Canarias (C-21) fue un crucero pesado de la marina de guerra española, basado en los diseños del afamado arquitecto naval y asesor del Almirantazgo británico Sir Philip Watts (1846-1926) y en el tipo “County” (o clase “Kent”) británica derivada en los cruceros tipo “Washington” o “10.000” (alusión a sus 10.000 toneladas), y pese a que el proyecto, al decir de algunos, parecía querer mostrar una tecnología y diseño algo anticuados para la época, su construcción fue adjudicada el 31 de julio de 1928 a la SECN-Sociedad Española de Construcción Naval.


 

Crucero Canarias en las gradas del Astillero de la Sociedad Española de Construcción Naval, Ferrol.
Ordenada su construcción durante la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, el Canarias fue puesto en grada el 15 de agosto de 1928 y su botadura tuvo lugar el 28 de mayo de 1931 en presencia del recién nombrado Ministro de Marina, Santiago Casares Quiroga, cuya esposa fue la madrina. El 27 de septiembre de 1934, realizó sus pruebas de mar con una comisión evaluadora a bordo y aún sin su artillería. No entró en servicio hasta septiembre de 1936.

El Crucero Canarias en el dique nº 2 del Astillero, durante la fase de armamento.
Los cruceros clase "Canarias" eran buques que se ajustaban a las condiciones impuestas por el Tratado Naval de Washington de 1922, que limitaba el desplazamiento de los cruceros pesados a 10.000 t y su armamento a cañones de 203 mm. Botados sus dos componentes el 28 de mayo de 1931 y 20 de abril de 1932, respectivamente, en los Astilleros de la Sociedad Española de Construcciones Navales (una especie de subsidiaria de la Vickers & Elswick, que empleaba personal español) del Ferrol.



Los cañones procedían de la fábrica de San Carlos, en San Fernando, y las torres de Reinosa. Tenían dos torres a proa y dos a popa.



La artillería del Canarias era impresionante, en su primera acción de combate mando a pique un destructor republicano.
Eran buques de escaso blindaje aunque tenían gran potencial de fuego y una gran velocidad. Fueron los artífices de la superioridad en el mar, en calidad, que no en cantidad, de la armada de los sublevados durante la guerra civil.

 

Tomó parte en la Guerra Civil Española con los nacionales. Su velocidad de 33 nudos, junto con su artillería, hizo que fuese muy temido por los barcos de la Marina de la República durante la Guerra Civil, al igual que su gemelo, el Baleares; parecía que ambos podían aparecer en cualquier lugar en cualquier momento. Su potente artillería hizo que participase en varios bombardeos de costa, y participó en operaciones de bloqueo naval del Mar Cantábrico apresó varios buques con armas y suministros para la República.


Su primera acción fue en la Batalla del cabo Espartel, en septiembre de 1936, cuando hundió en aguas del Estrecho al destructor Almirante Ferrándiz, de la clase Churruca, después de inutilizar una de sus calderas con un tiro casi imposible (la tercera salva a 20 km de distancia), con lo que el Estrecho de Gibraltar quedó libre para el paso del ejército sublevado de África a la península.

El crucero pesado Canarias a toda máquina, desarrollaba unos 90.000 SHP, y alcanzaba 33 nudos.
Destructor de la Clase Churruca similar al que hundió a cañonazos el Canarias (destructor Ferrandiz), teóricamente era algo más veloz ya que alcanzaba 36 nudos, pero dado su menor tamaño se veía más perjudicado por las condiciones de mala mar.

El 12 de diciembre de 1936 hunde al vapor soviético Komsomol frente a Orán, hundimiento que tuvo repercusión internacional e hizo a los soviéticos más reticentes a utilizar sus mercantes en apoyo a la República.
Las líneas decasco del Canarias, con roda alta y generoso francobordo característico de los cruceros británicos, era sinónimo de un comportamiento marinero excepcional.
El 5 de marzo de 1937 tomó parte en la batalla del cabo Machichaco. El 25 de abril de 1937, junto con su gemelo, el crucero Baleares, acosó a la escuadra de la República cuando entraba en Cartagena tras bombardear Málaga. Después de un corto intercambio de disparos, los cruceros de los nacionales se alejaron para evitar a las baterías de costa de 380 mm. El 15 de agosto de 1937, cañoneó la ciudad de Alicante. En 1937, durante la ocupación de Málaga participó en el bombardeo de la carretera Málaga-Almería donde miles de civiles fueron masacrados en su huida hacia Almería.


En 1938 bombardeó el puerto de Barcelona. El 6 de marzo de 1938 participó en la batalla del cabo de Palos, en la que fue torpedeado y hundido el crucero Baleares. En agosto de 1938 interceptó al destructor José Luis Díez, que intentaba pasar al Mediterráneo, obligándolo a refugiarse en Gibraltar.

La poderosa artillería antiaerea del Canarias era capaz de poner en el aire más de 2 toneladas de bombas que lo convertían en una fortaleza frente a los lentos aviones republicanos.

Los mejores destructores quedaron en bando republicano, como el Jose Luis Diez, aunque se utilizaron con poco éxito.

Participó en la guerra de Ifni, efectuando bombardeos de costa y apoyando a las unidades terrestres sitiadas por el enemigo. El 7 de diciembre de 1957, una flota compuesta por el crucero Canarias, el crucero Méndez Núñez y los cinco destructores Churruca Almirante Miranda, Escaño, Gravina y José Luis Díez de la Clase Churruca realizó una demostración de fuerza para intimidar al Gobierno de Marruecos. Se apostaron en zafarrancho de combate frente al puerto de Agadir y apuntaron con sus piezas diversos objetivos de dicho puerto, sin disparar, contra la ciudad.

El crucero Canarias después de la Guerra Civil y una vez modernizando, cambiando de una a dos chimeneas.
Tras el conflicto, en mayo de 1962, trasladó a Atenas al ministro de marina, el Almirante Felipe José Abárzuza y Oliva, en calidad de embajador extraordinario del entonces jefe del estado Francisco Franco al enlace matrimonial de Juan Carlos de Borbón y Borbón y Sofía de Grecia y Dinamarca.

 

A principios de 1963, fue enviado en persecución del transatlántico portugués de 21 000 t Santa María, que mientras cubría la ruta Caracas-Lisboa-Vigo, fue secuestrado por un comando del Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación, no llegando a encontrar el buque, que terminó refugiandose en Recife, donde los secuestradores recibieron asilo político.



El Canarias sufrió múltiples modificaciones para seguir en activo, estándolo hasta 1975 y siendo durante toda su vida útil el buque insignia de la Armada Española. Su dotación era de más de 1000 hombres y, mientras estuvo navegando, lo mandaron 43 capitanes de navío e izaron su insignia en él 31 almirantes.

 

Se convirtió en la más célebre unidad de la Marina de Guerra española, de la que fue su buque insignia durante casi cuarenta años, en los que sufrió no pocas reformas para mantenerlo operativo.

 
 
 

Fue dado de baja el 17 de diciembre de 1975, cuando era el último Washington (cruceros de acuerdo a lo reflejado en el Tratado Naval de Washington) en activo. Hubo intentos por parte de las ciudades de Barcelona, Cádiz, Santander, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife y Ferrol, que se interesaron en salvarlo del desguace e iniciaron gestiones para lograr su cesión y convertirlo en buque museo. Ninguna llegó a fructificar, siendo finalmente subastado para desguace el 14 de septiembre de 1977, y adjudicado a la empresa de Madrid Mar S.L. en 62 205 636 pesetas.





Fuentes:
- Crucero Canarias
- Destructores Clase Churruca
- Batalla de Cabo Espartel
- ATAQUE DE AVIONES REPUBLICANOS AL CRUCERO ALMIRANTE CERVERA 
MUSEO NAVAL DE FERROL

4 comentarios:

  1. Mi padre con 18 años se fu´de voluntario al Canarias. Tengo fotos de ese periódo de la guerra estando el a bordo.
    Saludos, buen reportaje.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi abuelo era el sargento fogonero, José Martínez Ordoñez, destinado en la lavandería.
      La verdad es que tenemos pocas fotos y recuerdos de él.
      Coleccionamos todo lo que encontramos del Canarias y si pudieses ponerte en contacto con nosotros para pasarnos las fotos o para saber si tienes fotos de él te lo agradecería enormemente.
      Un saludo.

      Eliminar
  2. Un reportaje interesante y bien elaborado, como siempre. Sin duda la velocidad era su gran baza, aunque el primer párrafo me parece un poco fuerte. En la guerra civil fue un buque decisivo, pero a nivel comparativo con otras armadas no le veo muchas posibilidades. SAludos y ánimo para seguir con este buen trabajo.

    ResponderEliminar
  3. Si, me refería a los buques enemigos contra los que combatió. Pero es cierto que contra los buques que había por esas fechas en EEUU, Imglaterra, Francia, Alemania, Iatalia, etc no tenía nada que hacer. De hecho leí que Franco estaba estudiando la posibilidad de permitir asaltar Gibraltar a los Alemanes. Y Carrero Blanco, le mandó un informe explicándole que a cambio perderíamos todas las islas y colonias (Canarias, Baleares, Sahara, Ceuta y Melilla), ya que nuestra flota no podía impedir el bloqueo que nos impondrían los Británicos.

    ResponderEliminar