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domingo, 13 de octubre de 2019

Crucero Acorazado Brooklyn (CA-3) - 1896

El Crucero Acorazado Brooklyn (CA-3), fue uno de los buques de la Armada de los Estados Unidos que Participó en la Batalla naval de Santiago de Cuba, contra la Armada Española el 3 de julio de 1898.

El Brooklyn fue botado en el astillero de Willian Cramp & Sons en Filadelfia, el 2 de octubre de 1895, entrando en servicio el 1 de diciembre de 1896. Era un buque bastante grande, superior a sus equivalentes españoles, los Cruceros Acorazados de la clase Infanta María Teresa. Contaba con un desplazamiento de 9.215 toneladas, con 122 m de eslora, 20 m de manga y 8 m de calado. La dotación era de unos 718 hombres. 

 

El buque tenía el casco de acero, provisto de doble fondo y de una zona de celdas muy numerosas en las zonas de proa y de popa, por encima de la cubierta de protección, donde no llegaba la coraza de la obra muerta. Esos compartimentos se obtuvieron mediante 27 mamparos transversales y 8 longitudinales que delimitan unas 140 celdas estancas. La proa no tenía espolón, sino solamente un saliente redondeado en la zona sumergida. La popa y los costados estaban inclinados hacia el interior, de modo que el casco era más ancho al nivel de la linea de flotación que al nivel de la cubierta principal. La coraza vertical estaba constituida por una franja en la linea de flotación de 81,6 m de largo, 2,44 m de alto y un espesor de 76mm

El buque se caracterizaba por tener el armamento principal dispuesto de un modo especial, pues llevaba dos torres a crujía en la proa y popa y también iba provisto de dos torres laterales. La capacidad ofensiva estaba compuesta por 8 cañones de 203mm dispuestos en torres dobles y 12 de 127mm dispuestos en casamata, contaba también con 5 tubos lanzatorpedos de 457mm, todos ellos de superficie.

El aparato motor estaba constituido por cuatro maquinas alternativas verticales de vapor, de triple expansión, dos para cada hélice. El vapor era generado por 20 calderas de carbón de doble frente y 8 de frente simple, instaladas en seis salas de calderas. Para favorecer el tiro natural había tres chimeneas altísismas. La potencia desarrollada ascendía a unos 16.000 C.V. que le permitía una velocidad máxima en pruebas de casi 22 nudos.

HISTORIAL:
El crucero acorazado Brooklyn sirvió en la costa este de los Estados Unidos y en el Caribe hasta que fue integrado en el Flying Squadron en marzo de 1898 como buque insignia del Comodoro Winfield Scott Schley. Participó en la Batalla naval de Santiago de Cuba.

Tras de la guerra, navegó hasta las Filipinas donde fue el buque insignia del escuadrón asiático de la US Navy, participó en la lucha contra los Boxers en 1900.

En 1902 fue destinado al Atlántico, traslado de vuelta los restos del marino John Paul Jones, desde Cherburgo.


En 1906 fue puesto en reserva. Retirado del servicio en junio de 1908, hasta que en 1915 fue reactivado y sirvió en la escuadra de patrulla de neutralidad, después fue destinado a la escuadra asiática como buque insignia, en la que actuó como representante diplomático. Fue dado de baja el 9 de marzo de 1921, siendo  vendido como chatarra el 20 de diciembre de 1921.

ENLACES RECOMENDADOS:

viernes, 12 de abril de 2013

CRUCERO ACORAZADO INFANTA MARIA TERESA

CRUCERO INFANTA MARÍA TERESA:
El Infanta María Teresa fue un crucero acorazado de la Armada Española que entró en servicio en Bilbao (España) en 1893 y fue hundido en Santiago de Cuba en 1898 durante la batalla naval de Santiago de Cuba. Reflotado por los estadounidenses el 24 de septiembre de 1898, se hundió definitivamente en Cat Island (Bahamas) el 1 de noviembre de 1898.

El Infanta María Teresa fue el buque insignia de la Escuadra del Almirante Cervera durante la Guerra de Cuba.

El Infanta María Teresa y sus dos hermanos gemelos, el Vizcaya y Almirante Oquendo eran versiones más grandes de la clase Galatea de cruceros británicos, con un blindaje basado en el mismo principio.

Estos buques, catalogados como cruceros protegidos de 1ª clase, eran también catalogados como cruceros acorazados por otras marinas, ya que, pese a su escaso desplazamiento (6 890 t), su protección (cinturón blindado de 305–254 mm y barbetas 229 mm) era muy superior a la habitual en los cruceros protegidos (de 70 a 152 mm, salvo excepciones).

Buques excelentes sobre el papel, aunque con una acusada debilidad en la superestructura donde se asentaba toda la batería media, en la práctica y debido especialmente al secular retraso de la industria española acabaron quedando por debajo de lo esperado de ellos.

Un estrecho cinturón blindado cubría las dos terceras partes de la línea de flotación en el centro del buque, con la cubierta blindada plana sobre el cinturón, pero curvándose hacia abajo en los extremos, con un glacis inclinado blindado sobre la sala de máquinas. Se colocaron anchas carboneras sobre el cinturón, con un grupo de carboneras más estrechas a los lados de la sala de máquinas por debajo de la línea de flotación. Tenían su mayor debilidad en sus altas bandas, donde se situaban las piezas de medio y pequeño calibre sin más protección que las que les proporcionaban los manteletes de las piezas y el propio costado del buque, dejando desprotegidos a los sirvientes de las baterías.

Como todos los buques de guerra de la época, a pesar de estar construidos en acero aún utilizaban profusamente la madera tanto para elementos decorativos como en mobiliario, las cubiertas y los aparejos, haciendo al Infanta María Teresa y sus otros compañeros de flota seriamente susceptibles al fuego.

BATALLA NAVAL DE SANTIAGO DE CUBA:
Por diversas razones, en la madrugada del 3 de julio algunas unidades estadounidenses habían abandonado su posición de bloqueo, por lo que la escuadra española compuesta por un crucero acorazado (Cristóbal Colón) sin su armamento principal colocado, tres cruceros protegidos (Infanta María Teresa, Vizcaya y Almirante Oquendo, los tres de la misma clase) y dos modernos destructores contratorpederos (Plutón y Furor, de la clase Furor ambos) se enfrentaban a cuatro acorazados modernos (USS Texas, similar al Maine, USS Iowa, USS Indiana y USS Oregon, estos dos últimos de la misma clase), dos nuevos cruceros acorazados (USS Brooklyn y USS New York; este último regresó justo a tiempo para participar en el final de la batalla), un cañonero (USS Ericsson) y tres cruceros auxiliares (USS Gloucester, USS Resolute y USS Vixen; el primero fue anteriormente el yate de J. P. Morgan conocido como Corsair, el segundo era un mercante reconvertido, y el tercero, un yate armado que fue propiedad del financiero Peter Arrell Brown Widener).


 

Cervera, convencido de su inferioridad, decidió salir a primeras horas del día, el 3 de julio, navegando hacia el oeste y pegado a la costa para salvar el mayor número de vidas posibles. La decisión del almirante de partir para el combate con luz diurna se fundamentó en su preocupación por la seguridad de sus barcos. Esta decisión era, militarmente hablando, la peor de todas las posibles, pues probablemente una salida nocturna o en un día de mal tiempo hubiese evitado la destrucción total de la flota. Además, la estrechez del canal de salida del puerto obligó a los barcos a navegar uno tras otro.
 
Siguiendo las órdenes especificadas por Cervera, los buques españoles salieron en orden decreciente de tamaño y potencia de fuego. Así, la escuadra española salió de puerto encabezada por el buque insignia Infanta María Teresa, en el cual se encontraba embarcado el propio Cervera. Los barcos dejaron el puerto a intervalos demasiado largos y siguiendo todos la misma ruta.

Cervera dirigió su buque insignia hacia el buque estadounidense más cercano, el Brooklyn. Al observarlo el comodoro Schley, que se encontraba a bordo, hizo que éste diera media vuelta y se alejara para evitar un hipotético intento de espoloneamiento. Al comprobar que el Infanta María Teresa no intentaba dicha maniobra, sino huir, ordenó al Brooklyn regresar a la posición original, momento en el cual estuvo a punto de colisionar con el Texas. Ambos buques estadounidenses pudieron rodear y cañonear a la vez al Infanta María Teresa, que fue atacado en desigual batalla de un único buque contra casi toda una escuadra.

Al Infanta María Teresa lo siguieron en la salida el Vizcaya y el Cristóbal Colón, que se alejaron intercambiando disparos a larga distancia. Por ello, el fuego de la toda flota estadounidense se centró sobre el siguiente buque en salir: el Almirante Oquendo.

Los últimos barcos en abandonar el puerto fueron los pequeños y rápidos destructores de Villaamil, Furor y Plutón, que sufrieron importantes daños en poco tiempo; con su pequeña artillería poco pudieron hacer contra el enemigo. El Plutón se hundió rápidamente. A bordo del Furor, murió Villaamil intentando subir a la torreta del cañón de proa para disparar contra los estadounidenses. Una vez liquidados los destructores, la escuadra americana persiguió al Vizcaya hasta dejarlo también fuera de combate.

El Cristóbal Colón, la unidad más rápida y moderna de la flota española, se alejaba a toda máquina. Y hubiera quizá escapado si no se le hubiera agotado el carbón inglés de alta calidad, por lo que debió proseguir viaje con carbón cubano, de menor poder calorífico. Esto le hizo perder sustancialmente velocidad y la ventaja obtenida hasta el momento. Pese a que no recibió grandes daños gracias a su blindaje, su comandante, al ver que no podía escapar, decidió embarrancarlo. Los estadounidense pensaron que la actitud del Cristóbal Colón de huir sin siquiera combatir era debida a la cobardía, y solo después de la batalla supieron que el barco no tenía instalados todavía su artillería principal u otros armamentos y por lo tanto poco podía hacer.
Todos los grandes cruceros, tras ser alcanzados por el fuego enemigo, aguantaron suficiente tiempo a flote como para ser embarrancados cerca de la costa sin hundirse, por lo que todos sus mandos y muchos de sus oficiales y marineros sobrevivieron a la batalla. Por el contrario, los pequeños destructores sufrieron daños más graves.


BUQUES ESPAÑOLES:

ESCUADRA ESPAÑOLA EN CUBA 1898
Contraalmirante Pascual Cervera
ClaseNombreTonelajeArt. Principal
Crucero AcorazadoTERESA7.0002x280 y 10x140
Crucero AcorazadoOQUENDO7.0002x280 y 10x140
Crucero AcorazadoVIZCAYA7.0002x280 y 10x140
Crucero AcorazadoCOLÓN6.84010x52 y 6x120
Caza TorpederoFUROR4502x75 y 2TLT
Caza TorpederoPLUTÓN4502x75 y 2TLT
TLT: Tubo Lanza Torpedo






BUQUES NORTEAMERICANOS:

ESCUADRA ESTADOUNIDENSE EN CUBA 1898
Contraalmirante William T. Sampson
ClaseNombreTonelajeArt. Principal
AcorazadoINDIANA10.2884x330 y 8x203
AcorazadoOREGÓN10.2884x330 y 8x203
AcorazadoIOWA11.4104x305 y 8x203
AcorazadoTEXAS6.3152x305 y 6x152
Crucero AcorazadoBROOKLYN9.2158x203 y 12x102
Crucero AcorazadoNEW YORK8.2008x203 y 12x102
TorpederoERICCSSON1203 TLT


 

COMPARACION DE ARMAMENTOS: ARMADA ESPAÑOLA VS USS NAVY:

 



CONTRAMAESTRE CASADO:
D. José Casado, contramaestre de la Armada. Nació en Mugardos el 9 de Octubre del año 1876. Falleció el día 20 de Julio del año 1915, a consecuencia del traumatismo mortal recibido por la rotura de una estacha del Acorazado España en el dique  Reina Victoria.

El contramaestre casado, después del Combate del 3 de Julio de 1898 con catorce heridas y el cuerpo totalmente ensangrentado, este hombre que había llegado a tierra, se volvió a echar al agua para acceder al crucero acorazado “Infanta María Teresa” incendiado y con explosiones por todas partes con objeto de auxiliar a un herido que precisaba ayuda. Los hechos sucedieron tal y como se describe a continuación: