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viernes, 20 de mayo de 2016

HMS HOWE (1882)

El HMS Howe era un acorazado con barbetas de la clase Admiral (la cual estaba compuesta por 6 unidades), fue botado el 28 de abril de 1885, entrando en servicio el 18 de julio de 1889 y retirado en 1901, siendo desguazado en el año 1912, por lo que su vida operativa fue relativamente corta.


El “HMS Howe” tenía un desplazamiento estándar de 10.600 toneladas, con una eslora de 99m, manga 20,73m y un considerable calado de 8,48m. Iba propulsado por máquinas alternativas de vapor, desarrollando una potencia de 11.500 HP, que accionaban 2 hélices y podía alcanzar una velocidad máxima de 17 nudos. El combustible era carbón, del que podía cargar unas 1.200 toneladas, que le proporcionaban una autonomía de 3.000 millas náuticas.

Los buques de la clase Admiral seguían el patrón de los Devastation class y por ello tenían su armamento principal situado en montajes a crujía localizados a proa y a popa de la superestructura. Este diseño fue seguido por los siguientes diseños Británicos hasta la aparición del HMS Dreadnought en 1906. 

Estos buques eran conocidos como Admiral Class debido a que todos ellos llevaban nombres de antiguos almirantes Británicos; Admiral Collingwood, Admiral Rodney, Caperdown, Admiral Howe, Admiral Anson y Admiral Benbow.


Características técnicas del HMS Howe:
Incidente en Ferrol: 
El 2 de noviembre de 1892 el moderno acorazado HMS HOWE encallaba en la entrada de la ría de Ferrol durante una visita de cortesía.

El difícil salvamento del HMS Howe fue contratado a una empresa Sueca denominada "Neptuno", en la que que trazaron un plan maestro para reflotar el buque y poniéndolo en práctica de forma obstinada, sin apartarse ni lo más mínimo del plan inicialmente programado, lo que dio lugar que la complicada misión se ejecutara de forma brillante, dando lugar a la salvación del buque. 
 
Una vez se consiguió reflotar el buque, este fue remolcado hasta el DIQUE DE LA CAMPANA donde fue reparado, como dato curioso decir que este dique construido en 1879 todavía sigue operativo en la actualidad, y el buque más grande (en desplazamiento) que entró en este dique en toda su historia fue precisamente el HMS Howe.
 
El HMS Howe tuvo una vida bastante corta, una vez reparado en Ferrol siguió operativo en aguas del mar Mediterráneo hasta el año 1896, después fue enviado para defensa del puerto de Queenstown, posteriormente en 1901 fue enviado a la reserva, en donde permaneció hasta que fue vendido en el año 1910 y desguazado en Briton Ferry en el año 2012.
 

LINKS: 

martes, 6 de enero de 2015

Monitor Puigcerdá convertido en el mercante Anita en los Astilleros de La Cabana (1905)

El Puigcerdá fue el único monitor propiamente dicho con que contó la Armada Española en su historia, comprado para la defensa de la ría de Bilbao durante la tercera guerra carlista.
Fue encargado al astillero francés Forges et Chantiers de la Mediterreneé, La Seyne, Toulon. Entregado a la Armada Española en  1875, desplazaba 552 tpm, eslora 39m, manga 9 m, calado 2 m y puntal 2,5 m. La propulsión eran con dos hélices accionadas por dos máquinas alternativas sistema Wolf, potencia total 530 hp que le permitían una velocidad máxima en aguas tranquilas de 8 nudos. El combustible era carbón, y gastaba 6 toneladas/día a toda fuerza.

Poseía una coraza de hierro de 100 mm protegiendo toda la línea de flotación y el casco, que solo sobresalía 60 centímetros del agua, tenía dos torres giratorias de ø6 m por 1,85 m de alto acorazadas con planchas de 80 y 100 milímetros. El armamento consistía en 1 cañón González Hontoria de 160 mm y 2 cañones González Hontoria de 120 mm.

A su llegada a Ferrol, se comprobó que el Puigcerdá era poco marinero, antihigienica su vida a bordo por falta de ventilación y precisaba ser convenientemente reformado, por no reunir las condiciones militares necesarias para poder batir los puntos en elevación, y que teniendo que estar abiertos en combate los pañoles de pólvora y granadas tan próximos a las piezas existía un constante riesgo de explosión. En consecuencia, se procedió a hacérsele diferentes reformas. Se le construyó un puente de mando entre las dos torres, unas escotillas altas, puesto que su obra muerta sólo sobresalía del agua 60 centímetros, corrigiéndose además otros defectos.
Su historia militar fue bastante corta y acabó sus días destinado a Ferrol en el año 1899. Y una Real Orden de 20-6-1899, lo da de baja en la Lista de Buques de la Armada, quedando como depósito flotante.
 
Más tarde, y acordado por el Gobierno Silvela, la venta de todo material inútil de los Arsenales, se subastó el PUIGCERDA, por el que abonaron 30.000 pts los industriales de la localidad Luis Rey, y Guillermo Martín, que, sin ser ingenieros ni maquinistas, transformaban todo lo transformable, en un pequeño astillero existente en La Cabana.
Vapor de carga Anita en el Dique de La Cabana, donde fue reformado profundamente para su nueva misión como carguero.
Astillero y Dique de La Cabana unas decenas de años después, pero sin cambios importantes en el lugar.
Las gestiones para vender el PUIGCERDA en España, una vez transformado, resultaron infructuosas, pese a haber demostrado su capacidad para el transporte de mercancías tras la reforma. 
Vapor de carga Anita en el varadero del Arsenal Militar, presumiblemente en 1905 donde fue inspeccionado por los representantes de la casa Sres. John Holt Compañía Limited de Liverpool, justo antes de salir a la mar con destino Rio Niger. (Museo Exponav)
Puesto a la venta en el extranjero, fue adquirido por la naviera Jhon Holt Company Limited, de Liverpool, por 2.500 libras, y tras algunas reformas para su navegación oceanográfica, y con el nuevo nombre de ANITA, el 25-6-1905, inició su viaje a Africa, donde acabó su vida como buque carguero a lo largo del Río Niger.
Vapor de carga Anita  sale hacia Nigeria. Vida Marítima, Año IV, Num. 131, Edición de 20 de agosto de 1905

En la revista Vida Marítima, Año IV, Num. 131, Edición de 20 de agosto de 1905, se hacia el siguiente comentario sobre el ANITA y el dique de la Cabana: …”El monitor PUIGCERDA.
La venta del vapor ANITA, antes monitor PUIGCERDA, ha despertado en Ferrol verdadero interés y curiosidad, por tratarse de un buque que erróneamente estaba mal considerado inútil para todo servicio.
Fue construido en Marsella por la importante casa constructora Forges & Chantiers para utilizar en la ría de Bilbao cuando la guerra carlista; allí permaneció unos seis meses, volviendo al Ferrol sin salir á la mar hasta la guerra con los norteamericanos que lo destinaron á la ría de Vigo, de donde regresó al firmarse la paz.
Acordado por el Sr. Silvela la venta de todo el material inútil de los arsenales, se subastó el referido buque, dando por él 30.000 pesetas, un par de industriales de esta ciudad, Luis Rey Castro y Guillermo V. Martín, que sin ser capitanes ni maquinistas, transforman todo lo transformable en un pequeño dique que existe en el inmediato pueblecito de la Cabana patrocinando é inspirando estos negocios otro ferrolano, el respetable banquero de Lugo D. Ramón Solar. Estos mismos señores adquirieron y vendieron á una casa alemana la veterana fragata CONCEPCION, y es su principal negocio actual las carenas de la flota de 20 vapores pesqueros del Bou que están abanderados en las costas de Galicia. Sus gestiones para vender el PUIGCERDA en España resultaron infructuosas aun después de demostrar su incomparable utilidad mercantil, como ha ocurrido transportando 20.000 toneladas de mineral en el puerto de Santander en porciones de 400 para los Altos Hornos que allí existen y transportando lingote al puerto de Bilbao.
Puesto á la venta en el extranjero, mandó á inspeccionarlo la importante casa armadora de los Sres. John Holt Compañía Limited de Liverpool, adquiriéndolo en 2.500 £ después de un minucioso reconocimiento en el dique de la Cabana y en el varadero del arsenal y sufriendo infinidad de reformas para adaptarlo á la navegación en el río Niger (África) que realizaron los nuevos armadores bajo la dirección de los Sres. Rey y Martin.
Una vez entregado el buque completamente listo, su capitán, un simpático norteamericano, Mr. Knight, invitó á significadas personas de esta localidad para el acto de izar la bandera, que se verificó el 25 de julio, en un hermoso paseo verificado por la bahía de Ferrol, y en gratísima fiesta marítima, abrillantada por la concurrencia de distinguidas damas.
Y á los dos días, mientras el ANITA salía para emprender su viaje al África, llegaban á los astilleros dé la Cabana dos vapores para verificar carenas, continuando así la honrosísima historia de este establecimiento marítimo que honra á sus inteligentes y activos propietarios, tanto como á la industria gallega.
Esta noticia prueba que en el extranjero se saben apreciar las cosas buenas que hay en España, lo cual después de todo, es sumamente lisonjero para nuestro amor propio nacional, principalmente en lo que se relaciona con la construcción naval y el material flotante que se destina al tráfico comercial marítimo.
El dique y varadero se halla enclavado en la villa pintoresca de la Cabana, en un hermoso emplazamiento con amplios edificios y viviendas, pudiendo entrar en el dique buques hasta de 600 toneladas; el lugar es el mas apropiado para establecimiento, como la proyectada por una Compañía inglesa de Milford Slaver, que lucha actualmente con el inconveniente del abanderamiento de los buques, obstáculo que no hallaría una española que ofreciese como los extranjeros el rico filón que representa la pesca en las costas gallegas, cuyo puerto de Ferrol es una verdadera maravilla. Pelayo. Ferrol, Agosto 1905”…


El Dique de La Cabana todavía existe en la actualidad es una construcción muy bien proyectada y construida con piedras de sillería en granito procedente de las canteras cercanas, hecha para durar siglos. Es un dique de mareas, es decir, éste dique se llenaba y vaciaba con las mareas, sin necesidad de bombas (podía tenerlas para achicar las filtraciones), simplemente se aprovechaba la pleamar para meter el barco y la bajamar para vaciarlo, una vez en seco se cerraba la entrada con unas puertas permitiendo quedar en seco sin que entrara el agua en las sucesivas pleamares. 
 


ENLACES RECOMENDADOS:
-Vida Marítima: El Monitor Puigcerdá 

sábado, 27 de julio de 2013

Dique de La Campana de Andrés Comerma. Ferrol - 1879

El Dique de la Campana del arsenal de Ferrol fue creado de cantería, fue el mayor del mundo y la mejor obra hidráulica del XIX en Galicia. En sus trabajos, que se prolongaron durante cinco años, tomaron parte 1.200 obreros. Su coste, tres millones y medio de pesetas. 200 mujeres transportaron los 245.000 metros cúbicos de tierra empleados.


La historia del dique desde su inaguración en el año 1879, con la varada de la Fragata Victoria, hasta nuestros días;
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El Dique de la Campana fue creado para para dar servicio a los barcos del arsenal militar y de los Astilleros de Esteiro que  requerían de una infraestructura adecuada para aquellos tiempos. Inaugurado en 1879, con la varada de la fragata 'Victoria', el ingeniero militar Andrés Comerma diseñó el Dique de la Campana y adaptó su peculiar estructura a los procesos de reparación y carenado de buques de la época.


VIDEOS:




LINKS:
Dique de Ciarán en La Cabana
HMS Howe varado en Ferrol (1892)
Puerta del dique


sábado, 13 de julio de 2013

La historia de los Astilleros de La Cabana y el Dique de Ciarán (Ferrol 1810)

En el año 1810 D. Juan Antonio Cardemil (que llegó a alcalde primero de Ferrol) fundó un astillero en La Cabana y a tal fin construyó un dique de mareas de sillería, de 51 metros de eslora en el coronamiento y 12,50 de manga.
 

En 1836 compró dicho astillero la casa de D. Manuel de Ciarán (antiguo Ingeniero de Marina). Desde esta época se le hicieron muchas mejoras, renovando sus tinglados y edificando almacenes de nueva planta, sala de gálibos, herrerías, aserraderos y todo lo demás necesario, para atender a la construcción y carenan el dique de sillería con que cuenta desde su establecimiento.

Su buena situación y abrigo lo hacen recomendable, y a el concurren muchos buques mercantes, nacionales y extranjeros, para reparar sus averías.

Desde el año 1836, se construyeron en él los siguientes buques mercantes:
  • Una fragata de 500 toneladas hecha en 1842, que después fue comprada por el Gobierno y sirvió en la marina con el nombre de corbeta Venus.
  • Una fragata de 723 toneladas construida en 1849, que también fue comprada por el Gobierno y sirve en la armada con el nombre de urca Santa Cecilia.
  • La goleta Cisne de 80 toneladas.
  • La corbeta Ferrolana de 180 toneladas.

Entre las épocas citadas se carenaron seis vapores de diferente porte y fuerza, cuatro fragatas de 100 toneladas y 40 buques más de diversa clase. Se realizan las transformaciones y/o reparaciones de:
  • Fragata mercante María Segunda de 500 toneladas.
  • Bergantín Arrogante Emilio de 200 toneladas.
  • Corbeta Teresa de 250 toneladas
 
Fueron carenados  seis vapores, cuatro fragatas de 1000 T y 40 buques de todo tipo, nacionales y extranjeros.

En el año 1869 Santiago Montenegro y Carmen Fojo vendieron el citado establecimiento, valorado en 25.000 pesetas, a Augusto José de Vila (propietario del Astillero de Vila en la Graña).

El astillero de La Cabana pasó a los hijos de Vila, heredando el antiguo dique de Ciarán. A su vez, los herederos de Vila lo vendieron a la sociedad J. Pérez Seselle y Cia en 1883, estableciendo en el mismo una fábrica de destilación y refinería de petróleo destinado al alumbrado. Esta fábrica recibió el nombre de La Gallega y estuvo ligada a los intereses financieros de la familia Barrié-Pastor. La sociedad francesa Deutsch y Cia, dedicada al comercio y refinación de los aceites minerales en España, la adquirió en la década de los ochenta por un precio de 230.000 pesetas, diversas fuentes afirman que su vida fue corta dado que en 1900 ya no funcionaba.

Pero la actividad del Astillero de la Cabana no había terminado todavía, ya que se sabe que a comienzos del siglo XX, se reconstruye el monitor blindado Puigcerdá de la Armada Española y se transforma en el vapor de carga Anita. Parece ser que estas instalaciones fueron utilizadas por los industriales de la localidad Luis Rey, y Guillermo V. Martín, que, sin ser ingenieros ni maquinistas, transformaban todo lo transformable, en el pequeño dique existente en La Cabana.

El Puigcerdá fue el único monitor propiamente dicho con que contó la Armada Española en su historia, comprado para la defensa de la ría de Bilbao durante la tercera guerra carlista.

El Puigcerdá acabó sus días destinado a Ferrol en el año 1899. Y una Real Orden de 20-6-1899, lo da de baja en la Lista de Buques de la Armada, quedando como depósito flotante.
 
Más tarde, y acordado por el Gobierno Silvela, la venta de todo material inútil de los Arsenales, se subastó el PUIGCERDA, por el que abonaron 30.000 pts los industriales de la localidad Luis Rey, y Guillermo Martín, que, sin ser ingenieros ni maquinistas, transformaban todo lo transformable, en un pequeño dique existente en La Cabana.

Las gestiones para vender el PUIGCERDA en España, una vez transformado, resultaron infructuosas, pese a haber demostrado su capacidad para el transporte de mercancías tras la reforma.

Puesto a la venta en el extranjero, fue adquirido por la naviera Jhon Holt Company Limited, de Liverpool, por 2.500 libras, y tras algunas reformas para su navegación oceanográfica, y con el nuevo nombre de ANITA, el 25-6-1905, inició su viaje a Africa, donde acabó su vida como buque carguero a lo largo del Río Niger.

 El dique de La Cabana es una construcción muy bien proyectada y construida con piedras de sillería en granito procedente de las canteras cercanas, hecha para durar siglos. Es un dique de mareas, es decir, éste dique se llenaba y vaciaba con las mareas, sin necesidad de bombas (podía tenerlas para achicar las filtraciones), simplemente se aprovechaba la pleamar para meter el barco y la bajamar para vaciarlo, una vez en seco se cerraba la entrada con unas puertas permitiendo quedar en seco sin que entre el agua en las sucesivas pleamares.

La historia de este importante monumento de la historia de Ferrol, que con 202 años, se trata de uno de los diques más antiguos de España, y si excluimos los diques de los arsenales militares, éste posiblemente sea el dique más antiguo destinado a buques civiles de toda España.

Actualmente, el dique de La Cabana, se encuentra en un estado lamentable, con continuos desplomes de su muro de contención, que puede dar lugar a su completa pérdida en el futuro, o que su restauración de lugar a un coste tremendamente elevado, si se sigue permitiendo que continué su progresivo deterioro.

Los diques de esta época estaban diseñados para cerrarse por medio de unas puertas, como las que se muestran en los planos de diques similares pertenecientes al Arsenal de Ferrol (actualmente estos diques ya no existen). Pero es evidente que la tecnología de su construcción es exáctamente la misma.


Dibujo muy representativo de lo que fue en su día el Astillero de La Cabana. Autor: J.R Villasante



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