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jueves, 28 de julio de 2016

CAÑONES DE COSTA VICKERS 381/45 modelo 1926

Los cañones de costa Vickers-Armstrong 381/45 (15.0 in) Mark B fueron construidos en Inglaterra en la fabrica de Barrow in Furnes, y originalmente diseñados para equipar con 8 unidades al acorazado brasileño Riachuelo, ordenado durante la Carrera armamentista naval sudamericana pero que el finalmente fue cancelado en 1914.
Cañon Vickers 381/45 conservado en el Monte de San Pedro. Foto Carlos Rodríguez 24 de abril de 2015

Entre los años 1929 y 1935 España, durante la dictadura de Primo de Rivera, adquirió nada menos que 18 unidades de este cañón para ser utilizado como artillería de costa. No se fabricaron más unidades de este modelo que fueron todas adquiridas por España y constituyeron la artillería más poderosa utilizada por España a lo largo de su historia. Como referencia los Acorazados de la Clase España contaban con cañones Vickers 305/50 mm.

El diseño de estos cañones 15-inch Mark B (381/45), era muy similar al que equipaban los grandes acorazados y cruceros de batalla británicos, como los de las clases Queen Elizabeth, Royal Sovereign, Repulse y Hood, que montaban el famoso 15-inch Mark I, el cual contaba con 381/42 mm. Es decir se diferenciaban básicamente en longitud del tubo, que en los acorazados británicos era de 42 veces el calibre y en los cañones españoles era de 45 veces el calibre, por tanto más longitud de tubo y en teoría más alcance.
Crucero de batalla HMS Hood, equipaba el formidable Vickers 15-inch Mark I, no le valió de nada ya que fue hundido a cañonazos por el Acorazado Bismark, en la Batalla del Estrecho de Dinamarca
 
Su distribución por orden de artillado fue la siguiente:
Base Naval de El Ferrol (8 unidades):
2 unidades en Batería de Campelo Alto (desartillada entre 1940 y 1941)
2 unidades en Batería de Prior Sur (desartillada en 1997)
2 unidades en Batería de Lobateiras (desartillada en 1997)
2 unidades en Batería de San Pedro (conservadas, fuera de servicio)

Base Naval de Cartagena (4 unidades):
2 unidades en Batería de Cenizas (conservadas, fuera de servicio)
2 unidades en Batería de Castillitos (conservadas, fuera de servicio)

Base Naval de Mahón (6 unidades):
2 unidades en Fortaleza de la Mola (conservadas, fuera de servicio)
2 unidades en Batería de Favaritx (desartillada entre 1942 y 1943)
2 unidades en Batería de Llucalary Alaior (conservadas, fuera de servicio)

ESTACIÓN TELEMÉTRICA Y PUESTO DE MANDO Y OBSERVACIÓN
La estación telemétrica principal está constituida por el telémetro, inclinómetro sextante binocular determinador de rumbos y timbre avisador de alto el fuego.
Telémetro Barr&Strout conservado en el Monte de San Pedro. Foto Carlos Rodríguez 24 de abril de 2015
Un telémetro es un instrumento que permite medir la distancia a un objetivo lejano, siempre que sea posible visualizarlo. Todos ellos realizan la medición de un ángulo, para resolver un triángulo del que se conocen los ángulos y uno de los lados, llamado base, siendo la distancia que se busca, otro de los lados. En una primera clasificación nos encontramos con dos clases de telémetros, los “de coincidencia” que utilizaron preferentemente los ingleses, y los “estereoscópicos” usados por los alemanes.

Por tanto el Telémetro usado por las baterías de costa tiene como misión fundamental la de trasmitir constantemente a la estación central calculadora las distancias y direcciones referidas al objetivo. Pertenece al tipo monoestáticos, de coincidencia de imágenes directas. Diseño británico de la marca Barr-Strout con unas dimensiones de 9,4m de base. Consta de dos partes esenciales: telémetro propiamente dicho con mecanismo igualador de escala y soporte o montaje con caja de reducción y transmisión, receptor doble de distancias y receptor doble de direcciones.

En el puesto de mando y observación estaba el observador, que temía como misión medir los desvíos de los impactos base de la corrección de tiro. Está dotado de un anteojo estereoscópico de observación y un receptor de direcciones, reloj avisador de impactos y campanas de fuego. El inclinómetro se utilizaba para determinar los rumbos.
Torre del Cañon Vickers 381/45 conservado en el Monte de San Pedro. Foto Carlos Rodríguez 24 de abril de 2015

MESA CALCULADORA
Es un elemento perteneciente a la dirección de tiro que efectúa de modo continuo las operaciones necesarias para la obtención de los datos de tiro contra los objetivos en movimiento.
Mesa Calculadora del Cañon Vickers 381/45 conservado en el Museo del Ejército de La Coruña. Foto Carlos Rodríguez 25 de abril de 2016.
Se trata de una mesa calculadora del tipo analógica, menos evolucionada que la computadora Mark I perteneciente a los destructores de la clase Lepanto. En esencia dispone de un conjunto de mecanismos que, partiendo de los datos actuales permiten elaborar una predicción de la posición futura para determinar el punto donde deben caer los proyectiles para alcanzar a un buque en movimiento. Para su funcionamiento dispone de mecanismos sumadores, multiplicadores y derivadores reversibles, servomotores, motores de CC paso a paso de 24V, sincronos y relojes con índices móviles.
Consta de tres cuerpos: Reloj de Alcances y Direcciones, Corrector de 1ª pieza y Corrector de 2ª pieza.
El Reloj recibe de los telémetros las mediciones de distancia y dirección actuales, los promedia, genera datos actuales siguiendo la marcha del objetivo y los trasmite a la mesa trazadora. La mesa calculadora realiza una predicción, tras introducirle las mediciones de velocidad y rumbo del objetivo, agentes atmosféricos y coeficientes balísticos, con lo que se obtienen alcances y direcciones del punto de predicción del objetivo. En los otros dos cuerpos de la mesa, los Correctores, estos valores son modificados con la velocidad inicial, cota y desvíos correspondientes a cada una de las piezas obteniendo unos datos de tiro finales que son enviados eléctricamente a los receptores e cada cañon, en los que unas agujas eléctricas marcan los correspondientes ángulos de elevación y orientación. Los apuntadores siguen manualmente esas agujas, haciéndolas coincidir con otras mecánicas que van elevando y orientado la pieza, la cual se mueve hidráulicamente a razón de 3º por segundo, hasta quedar finalmente apuntada al coincidir las agujas mecánicas con las eléctricas.


MESA TRAZADORA
Es un elemento de la Dirección de Tiro cuyo objeto es obtener de manera gráfica la ruta seguida por el blanco, para deducir de ella la velocidad y rumbo con que marcha en su recorrido. Es accionado automáticamente por la Mesa Calculadora de la que recibe los datos de distancias y direcciones actuales con los que dibuja la ruta del objetivo y de minuto en minuto determina su rumbo y velocidad, obteniéndose así la ley de variaciones de alcances, es decir, el número de metros que varía en un minuto la distancia al buque.
Mesa trazadora del Cañon Vickers 381/45 conservado en el Museo del Ejército de La Coruña. Foto Carlos Rodríguez 25 de abril de 2016.

SALA DE MAQUINAS
Tanto los movimientos del cañón como los de apertura y desplazamiento del cierre de la recámara, son realizados con energía hidráulica generada con un motor de aceite pesado que trabaja según el ciclo Semi-Diesel y desarrolla 125Hp de fuerza, accionado un sistema de bomba triple y acumulador hidráulico desde donde se envía el fluido oleohidráulico los diferentes actuadotes por medio de tuberías de cobre. Existe también otro motor más pequeño de 25 Hp el cual activa la dinamo que genera la CC que suministra energía eléctrica para servicio completo de la pieza.
Motor semidiesel de 125hp acoplado a la bomba triple y perteneciente a la sala de máquinas del Cañon Vickers 381/45, conservado en el Monte de San Pedro. Foto Carlos Rodríguez 24 de abril de 2015

TORRES
Intalados en montajes sencillos para defensa de costa. Todo el montaje incluyendo el escudo pesaba 617 toneladas. Elevación -5 / +40 grados. Recorrido horizontal 300 grados en total. Ángulo para cargar: +13 grados (mecánico), +0 grados (manual).
Vista trasera del impresionante Vickers 381/45 conservado en el Monte de San Pedro. Foto Carlos Rodríguez 24 de abril de 2015
Cada pieza estaba protegida por un carapacho de acero de 7m de espesor, algo escaso contra la metralla de impactos cercanos, y en cuyo interior actuaban los artilleros sirvientes de la cámara de tiro. Debajo estaba el pozo, bajo tierra, con la cámara de carga, que a su vez comunicaba con el pañol de proyectiles y cargas de proyección, que estaban en cámaras separadas. Todos los locales estaban enterrados y protegidos por un blindaje de hormigón armado contra proyectiles de 38,1 cm. La ventilación era forzada, con presión interior superior a la atmosférica.
Corte transversal y vista frontal del Vickers 381/45, conservado en el Monte de San Pedro.

CAÑON
El cañón era el Vickers-Armstrong: 15"/45 (38.1 cm) Mark B, fabricado en acero cromoniquel fojado y templado.  La longitud del tubo era de 17,671m, con un peso de 86,9 toneladas. Contaba con ánima rayada con 76 rayas, y disparaba un proyectil de 885 Kg  a una distancia de 35.100 m, con una velocidad inicial de 762m/seg. La cadencia de tiro podía alcanzar los dos por minuto utilizando el sistema de carga mecánico.
 
Imagenes del disparo del cañon Vickers 381/45 en las baterias de Ferrol.

APARATO DE CIERRE DEL CAÑON
Era del tipo cierre de tornillo, este dispositivo tiene como misión cerrar de forma hermética la recámara del cañón, impidiendo el escape hacia atrás de los gases producidos en la combustión de la carga de proyección en el momento del disparo, la presión de estos gases es altísima (unos 3000 kg/cm) e impulsan al proyectil de 885 kg a 762m/s de velocidad inicial cuando abandona el tubo.
Cierre del Cañon Vickers 381/45 conservado en el Museo del Ejército de La Coruña. Foto Carlos Rodríguez 25 de abril de 2016.
El cañón de 38,1 cm emplea una carga de proyección de guerra compuesta por cuatro saquetes que contienen unos 50kgs de pólvora de macarrón cada uno de ellos, en total 200Kg de pólvora son quemados en cada disparo.
 
El aparato de cierre debe contener esta elevada presión de los gases sin producir fugas, al mismo tiempo debe permitir la rápida apertura de la recámara para recargar el arma y permitir un nuevo disparo. Por ello debe ser un elemento muy robusto,  y con una esmerada fabricación, su peso total es de 1.963 Kg y se compone de las siguientes partes:
-Portacierre.
-Tornillo de cierre tipo Welin.
-Sistema de obturación con obturador de Bange.
Los movimientos de apertura y cierre son realizados con energía hidráulica.

CONCLUSION:
Nos encontramos ante unas piezas que deben considerarse como obras cumbre de la ingenieria en artillería militar y naval del mundo, estos cañones gigantescos están directamente emparentados con los que equiparon los mayores acorazados contruidos en el mundo, como el Vanguard, Queen Elisabeth, Hood, etc. En su momento la tecnología e industria necesaria para su fabricación estaba al alcance de muy pocas naciones en el mundo. Siendo imposible para España fabricar estas piezas que tanto en metalurgia de metales como técnicas de fabricación estaban muy lejos de nuestras posibilidades. Realmente eran auténticos secretos de estado, que requerian costosísimos programas de investigación y desarrollo hasta llegar al diseño definitivo. Su precio de adquisisción era astronómico, y su instalación en la costa constituyeron auténticas obras faraónicas que quedarán para siempre como un vestigio de la historia de España, que invirtió el dinero que no le sobraba con el fin de obtener estas poderosas baterías defensivas, protectoras de enclaves con importancia de primer orden.


VIDEOS:



ENLACES:
Los gigantescos cañones de costa Vickers 381/45
Vickers-Armstrong 381/45 (15.0 in) Mark B
Computadora Analógica Mark I
Libro: LA COSTA INEXPUGNABLE: LAS DEFENSAS DE LA BASE NAVAL DE FERROL-CO RUÑA DESDE EL XVII HASTA NUESTROS DIAS, Lucas Molina Franco, ISBN 9788496016019



3 comentarios:

  1. Las piezas de Punta Paloma en Tarifa no las han mencionado, son también 381/45 y de esa época.

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  2. Esas piezas de Punta Paloma, son las últimas que se dieron de baja y procedían del desartillado de Campelo Alto y Favaritx. Al ser descargados en puerto, uno de los 4 tubos se rompió, por lo que sólo se instalaron 3 cañones, que se conservan en la actualidad.
    Es decir que de 18 que se instalaron, 1 se perdió al romperse en su traslado y 4 en la ría de Ferrol se cortaron a soplete y se vendieron como chatarra en 1997. Una locura que por suerte no se repitió en ningún otro lugar de España, y de lo que nadie ha pedido siquiera perdón por su falta de visión.
    Todavía se pueden ver sus emplazamientos, multitud de túneles, incluidos unos preciosos en el acantilado donde se alojaban unos enormes proyectores. Cosas que se podrían poner en valor.
    Lo mismo que otras baterías de la ría de Ferrol, como por ejemplo la batería de la Bailadora, con unas vistas sobre la ría de Ferrol, impresionantes.
    En Coruña se han puesto en valor como en ningún sitio, con el parque del monte de San Pedro, sólo faltaría que de vez en cuando (si no se puede siempre por ocasionar un gasto alto de personal), el vistar los túneles asociados a estas instalaciones (maquinaria, polvorines...).
    Los 2 cañones de la fortaleza de La Mola en Menorca también es una visita muy buena en la también llamada fortaleza de Isabel II, aunque la zona de los cañones está un poco abandonada, se pueden ver muchos interiores bien conservados.
    Los 2 cañones de la batería de Llucalari se encuentran dentro de una propiedad privada, y no en muy buen estado exterior (no se pueden visitar sin permiso, al no estar declarados como monumentos, cosa incomprensible).
    Los 3 cañones de Punta Paloma están todavía en una zona militar, por lo que tampoco se pueden visitar (esto al menos hace unos años, hoy en día no lo puedo asegurar).
    Y los 4 cañones de las 2 baterías de Cartagena son visitables. La de Castillitos es muy recomendable visitarla por la arquitectura de las baterías (lo de castillitos hace honor a su nombre), y como pasa en todas, por sus vistas. Y la batería de Cenizas, algo menos bonita, pero con unas vistas espectaculares.

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